
La evolución del consumo de alcohol en la Generación Z
Si has comenzado a ver muchos anuncios de bebidas alcohólicas de toda la vida que no tienen alcohol o que han bajado su graduación, no es una casualidad. La industria se está adaptando a las nuevas generaciones, a una juventud que, como muestran los estudios, consume mucho menos alcohol que sus mayores. Esta tendencia ya se había observado en la juventud de Japón y se ve también en otros países del mundo, incluido España.
Mientras tanto, los jóvenes tienen otros hábitos y otras formas de ver el ocio, para el cual la industria del tiempo libre debe adaptarse. Más aún en enero, un mes donde se promueve el «Dry January», el mes de no tomar bebidas alcohólicas tras los excesos de las fiestas de diciembre, que incluyen muchas comidas y cenas con familiares, amigos o compañeros de trabajo o de estudios.
El alcohol ya no es tan ‘cool’
Hace unos días, a comienzos de este 2025, se publicaba un estudio de Heineken y de la Universidad de Oxford que analizaba a jóvenes de diversos países, incluyendo España, y que mostraba cómo ha subido el valor del mercado de las bebidas 0,0%. Una conclusión es que el 38% de los hombres de la Generación Z dice que estaría dispuesto a beber versiones de bebidas alcohólicas con bajo contenido de alcohol o sin alcohol, pero solo si sus amigos también lo hacen. El psicólogo encargado del estudio ha concluido que, mientras durante generaciones, el alcohol ha desempeñado un papel central en la forma de socializar, para muchos, el alcohol ya no es la opción predeterminada en las situaciones sociales.
Otros estudios apuntan a que en España, este consumo se ha reducido en 2 puntos en solo una década, pasando de un promedio de 9,8 litros en 2010 a 7,8 litros de alcohol por persona en 2020, según datos de OECD Health Statistics 2022 y WHO Global Information System on Alcohol and Health (2019).
Y esto no es algo exclusivo de nuestro país. La Generación Z, gracias a su interacción constante en redes sociales con sus pares de todo el mundo, va adoptando tendencias. Japón, que es un país que causa mucha curiosidad, también está buscando atraer a la juventud con iniciativas no alcohólicas, incluso desde empresas tradicionalmente vendedoras y fabricantes de bebidas.
Hay estudios que apuntan a que los miembros de la Generación Z consumen aproximadamente un tercio menos de cerveza y vino que las generaciones anteriores. También están optando por bebidas sin alcohol a un ritmo significativamente mayor.
Alternativas: los juegos, la lectura y la tecnología
La Generación Z es la primera que nació en un mundo digitalizado, y esto puede influir en la forma en la que ven el ocio. Diversos estudios recientes han analizado que la juventud tiene mucha curiosidad por la tendencia conocida como «Sober curiosity» o la curiosidad por mantenerse sobrio en la vida, y qué alternativas sociales les atraen más. Un análisis en The Conversation explica que «como nativos digitales, la Generación Z y los millennials son muy conscientes del impacto duradero de sus huellas digitales». Al haber crecido bajo la mirada constante de las redes sociales, comprenden que las acciones, especialmente las influidas por el alcohol, pueden inmortalizarse en línea, lo que les lleva a ser más cautelosos a la hora de participar en comportamientos de los que podrían arrepentirse.
Cambio en el foco de la interacción social
Las redes sociales también han cambiado el foco de la interacción social. Históricamente, el consumo de alcohol ha sido el eje central de las reuniones sociales. Pero hoy en día, actividades alternativas como los retiros de bienestar, los eventos para personas sobrias e incluso los bares sin alcohol están ganando popularidad. Esto también está influenciado por las redes sociales, que ayudan a viralizar nuevos planes. Como dice un informe: «Para las generaciones más jóvenes, las experiencias sociales significativas tienen menos que ver con seguir guiones tradicionales y más con crear entornos inclusivos e intencionales».
Las redes sociales también sirven para promover otras alternativas de ocio. Un reportaje muy interesante en New York Times muestra cómo la gente se está decantando por actividades muy diferentes. Los juegos de mesa y los videojuegos son opciones que la juventud abraza para socializar. También los clubes de lectura o de ajedrez están en auge.
Se ha hablado de que existe una epidemia de soledad y, para paliarla, las personas de entre 20 y 30 años se reúnen para jugar a juegos de mesa con el objetivo de contrarrestar el aislamiento y la sobrecarga digital que pesa sobre su generación. Es decir, buscan alternativas sociales y alejadas de las redes sociales o de los videojuegos.